Con dolor en el alma y lágrimas en los ojos escribo esta entrada, y te la dedico a tí que ahora duermes plácidamente, ojalá hija que tu futuro sea mejor que el presente en el que vivimos.
Por un lado, la sensación axfisiante de que en esta vida la felicidad no está al alcance de todos y por otro lado, el sentimiento de que hay que sufrir y sacrificar lo que quieres para poder conseguir algo.
Escribo desde la rabia y el dolor de no poder ofrecerte un mundo mejor.
Un mundo que no sé en que momento ha dejado de ser lo que en su esencia debería ser, una comunidad de personas altruistas que viven felices por un fin común: la paz y el amor.
Existe una leyenda urbana que dice que el amor lo puede todo, al día de hoy no es algo que esté muy latente en la sociedad.
Siento que en vez de avanzar, progresar, mejorar y dejarte un legado de calidad, serenidad y amor, te vas a encontrar con un mundo hostil, lleno de rabia, odio y muy difícil de asimilar.
Sé fuerte siempre porque vas a necesitar esas fuerzas.
Mi desilusión viene porque…
Hoy leo una carta de un profesor indignado con el sistema actual donde un alumno brillante se queda sin poder matricularse en su asignatura por no poder pagar las tasas: Una puta mierda llama a su entrada. No es una entrada actual, la escribió en el 2013 pero me recuerda a una experiencia propia (sacrifiqué muchas horas de ocio para estudiar y conseguir las notas más altas para poder seguir estudiando siempre gracias a una beca), algo que pasó hace 18 años y me desmoraliza.
Después leo como muere el niño infectado por difteria una enfermedad, un virus que se llegó a controlar gracias a las vacunas en la época en la que yo era una niña, hace más de 25 años.
Y después leo otras tantas cosas «malas» y negativas que hacen que…
Me duela el alma…
Espero que las cosas cambien, espero que puedas ser libre para poder elegir y que nada te venga impuesto y sobre todo espero que no te corten las alas antes de intentar volar.
La felicidad no es tan difícil como la sociedad te querrá hacer ver..te llevarás muchas desilusiones pero también tendrás la posibilidad de vivir pequeños momentos que llenarán tu corazón de amor y plenitud. ¡Quédate con esos! Agárralos fuerte, aférrate a ellos.
Vive como si no hubiera un mañana.
Disfruta de las pequeñas cosas de la vida.
Sonríe siempre porque no cuesta nada y hace tanto bien.
Haz deporte, el que te guste, que te cargue de adrenalina.
Aprende a meditar y vaciar tu mente, prueba el yoga y si te gusta, que sea una rutina diaria.
Estudia y no dejes de aprender cada día cosas nuevas, no ocupa lugar y te dá tantas satisfacciones.
Escucha a tu corazón pero toma las decisiones con consenso de la razón. El equilibrio perfecto son cabeza y corazón en uno.
Da un beso de corazón cuando lo sientas pero no regales besos por obligación, cultura o exigencias.
Sé tu misma.
Organiza, planifica y trabaja por metas que verás como se convertirán en logros.
Y sobre todo, no tengas miedo…porque no estás sola.

Muy emotiva, Sonia. A veces, en semanas como estas, es difícil verle el laso positivo a este mundo. Cuando se acumulan noticias malas, llega el desaliento. Pero.. Estamos criando a peques maravillosos que, mañana, serán los adultos q controlen esto. Ojalá lo hagamos bien y ellos puedan cambiar algo. Un besazo!
Hay días y días, es bueno sacarlo todo fuera, mi característica es una sonrisa y siempre he sido una persona positiva pero la realidad es que no veo un futuro muy alentador, pero trataremos que vivan llenos de momentos felices cada día sin pesar mucho en el mañana.
Muy buenos consejos todos los que le das a la peque, es verdad que hay veces que se ven y se leen cosas que nos hacen plantearnos tantas y tantas cosas! Pero tenemos que ser más fuertes que las adversidades y luchar porque las nuevas generaciones, esas que ahora estamos criando nosotros, tengan un futuro mejor y sepan apreciarlo, conservarlo y luchar por él también. Un besito guapa.
Sí eso es, tenemos que luchar y en parte eso es lo duro que todo es una lucha, hasta para ser feliz y conseguir un futuro mejor. Un beso.
Te acompañó en la pena y en todo lo k dices