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Felíz Día del Padre

Hoy es San Giuseppe y celebramos el día del padre y el santo de mi marido!!! Este post va dedicado con todo nuestro amor para él 🙂

La noche que me puse de parto, Giuseppe no quería parecer nervioso, es un hombre y como tal quería hacerme ver que la situación estaba bajo control. Hacia las 22:00horas del 29 de mayo del 2013, fuimos a Urgencias, me pusieron en monitores y tenía contracciones máximas cada menos de 5 minutos. Ay madre mi niña estaba ya preparada para nacer, pero ¿ lo estábamos nosotros ? Pues sí, y nunca pensé que iba a estar preparada para ello, durante el embarazo tuve mil dudas y miedos y pasé muchas noches en vela, no hacía más que mirarme la tripa y pensar que por algún lado tenía que salir. Pero en aquel momento, no haces más que conectarte simbióticamente con tu bebé y decirle tranquilo que no vas a sufrir. Porque ya no piensas en tí, no piensas en si duele, duele porque lo sientes pero piensas que lo tienes que hacer del mejor modo posible para que no sea una experiencia traumática para tu bebé, y más cuando sabes que en tu hospital no ponen la epidural, pero ello ya no me preocupaba estaba dispuesta a soportar el dolor con el fin de que Irene naciera tranquila.

A las 12 me ingresaron y me dejaron en la habitación dilatando hasta que llegué a 6 cm que me pasaron a la salas de parto. El momento habitación no lo olvidaré nunca, veo que mi santo marido se quita las zapatillas las coloca debajo de la cama, se tumba y se pone a dormir. Yo mientras resoplaba lo miraba medio riendo medio cabreada hasta que me dí cuenta de que él no sabía que tenía que hacer, la ostretica nos dijo eso de ahora a esperar ..y él lo entendió literalmente. Me senté en mi súper pelota de pilates le pedí que me hiciera un masaje en la espalda como habías aprendido en el curso preparto y la espera se hizo corta. Hacia la 01:30 ya había dilatado de 6 y para las 03:00 ya estaba dilatada de 10 me rompieron las aguas y fui caminando al quirófano, me senté en la camilla de partos mi marido se puso detrás mío y en media hora nació mi princesa, me la pusieron encima nada más nacer, estiro su manita hacia mi cuello y la bese por primera vez mientras Giuseppe lloraba de la emoción y decía “ma quanti capelli che ha!! È bellissima!!”

Y hoy por primera vez nuestra princesa va a celebrar su primer día del padre regalándole una de sus mejores sonrisas porque los mejores regalos son los que no se envuelven.

feliz dia del padre

 

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